
Siempre nos quedará Londres
Nos toca estar atentos a lo que oímos, vemos y leemos. Tenemos que ser muy conscientes del poder de esa comunicación que dispara a quemarropa contra nuestros miedos y nuestras esperanzas.

Nos toca estar atentos a lo que oímos, vemos y leemos. Tenemos que ser muy conscientes del poder de esa comunicación que dispara a quemarropa contra nuestros miedos y nuestras esperanzas.

Con los años aprendemos a mirar, de hecho raramente nos cansamos de mirar.

Hojas secas que alfombran el suelo que una vez fue verde primavera. Los arboles se quedan desnudos y ante el frio del invierno cambio un

El cuervo silencioso, el árbol sin hojas, el cementerio donde ya no cabe nadie, el banco vacío… y el atardecer. Viento, soledad y frio, mucho
Carles
Ramadan en España existe, y es parte de nuestra vida
¿Qué me han enseñado seis meses de crisis?
El EGO en la Abogacía no es malo, es esencial