TarifaSunrise

Dos aguas

Dos vientos

Dos mundos

Dos tiempos

 

Vuelvo de nuevo a este rincón del mundo donde viví años de niñez y juventud, de vida, amor y muerte, donde las aguas y el viento siempre doblan la esquina Paradigma de contradicciones, tan mias, que solo adquiere sentido  aquí, en medio de dos aguas, dos vientos, dos mundos y dos tiempos, donde cada vez que vuelvo, me doy cuenta que existo siempre. Recuerdos que se agolpan junto al presente encaramándose en el carro de lo que esta por venir. Pero Tarifa es, déjame decirte, sobre todo, una realidad presente. Y en este lugar me deleito en este tiempo de ahora, el único posible. Especie de presente continuo que nunca fue ni será pretérito o futuro perfecto y en realidad tampoco imperfecto. El tiempo es, siempre es, es como es y aquí cobra una dimensión de perfección, quizás la única posible para mi, ahora. Amanece, pienso y escribo. Africa enfrente y barcos cruzando el estrecho. Estrecho de significados visibles e invisibles; con todas sus muertes y tanta vida. Mar azul, no azul de un solo tono, azules múltiples, bailando desde el verde y sumergiéndose en el negro de la lejanía. Miro al mar e inevitablemente la conciencia se torna oceánica, mecida por tópicos sonidos. Las olas, el viento, las gaviotas. En mis entrañas tópicos también, recuerdos de tantos segundos en esta esquina del mundo, Europa por casualidad y nunca Africa. Tarifa es ella misma, a duras penas España y quizás ni siquiera Andalucía. Memorias de Tarifa que atraen poderosamente recuerdos que no pertenecen a este lugar pero que me acompañan de mis otros mundos. Recuerdos que suenan como si se pudieran oír, suspendidos entre el deseo de que las cosas fuesen de otra forma y una realidad marcada por el ritmo de mi respiración y mi teclado. Conciencia oceánica sí, mientras contemplo los recuerdos, las sensaciones, los pensamientos. Suave viento de levante, pero del que viene del Mar, no del desierto. Aire que me trae olores, aderezando mi presente, mientras el Sol comienza a acariciarme la cara, dando color y vida a todo lo que tengo alrededor.

Amanece en Tarifa. Sí, amanece en Tarifa, siempre.

Leon F. Del Canto

León Fernando del Canto (Zamora, 1967) es un pensador internacionalista que ejerce como barrister (abogado) en Londres.