
Carles
Silencio Me dicen que te has ido. ¿Te has ido? No, no te has ido. Te escucho al escucharme Estas en este Silencio. Lo oigo.

Silencio Me dicen que te has ido. ¿Te has ido? No, no te has ido. Te escucho al escucharme Estas en este Silencio. Lo oigo.

“Quién eres tú, quién soy, dónde terminan, dime, las fronteras y en qué extremo de tu respiración o tu materia no me respiro dentro de
La vida se desborda a borbotones Aunque pretendamos beberla a sorbos La vida se mueve a ritmo de Jazz Y casi siempre nos pilla con

La realidad nos está enseñando que la idea que teníamos de planificar a largo plazo, en momentos de incertidumbre no funciona.

Aunque política o económicamente el término liberal no haya acabado de tener éxito, a la Abogacía, el sambenito de lo de liberal, le viene de serie.

El problema de la Abogacía no son los toros, como los toros tampoco son el problema de la tauromaquia –si tan sólo les dejásemos vivir en paz en sus campos– citando a Don Miguel de Unamuno.

La Abogacía, sin reforzar más de lo necesario el paradigma patriarcal, no puede seguir siendo tímida.
Carles
Ramadan en España existe, y es parte de nuestra vida
¿Qué me han enseñado seis meses de crisis?
El EGO en la Abogacía no es malo, es esencial